Ocho capturados en operación contra la deforestación en Colombia

Ocho capturados en operación contra la deforestación en Colombia

Ocho personas fueron capturadas en una operación contra la deforestación en el sureste de Colombia, informó este jueves el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo.

Los detenidos responderán por los delitos de “invasión de áreas de especial importancia ecológica, daño en los recursos naturales” y porte de armas de fuego, declaró el alto funcionario desde el Parque Serranía de la Macarena, en el departamento del Meta.

Durante la diligencia fueron incautadas armas, motosierras y guadañas, agregó.

Situada donde confluyen las montañas de los Andes, los llanos orientales y la selva Amazónica, la Macarena es una reserva ambiental de unas 605.000 hectáreas con “especies únicas” de fauna y flora, según Parques Naturales de Colombia.

La operación hace parte de una estrategia llamada Campaña Artemisa, que comenzó en abril de 2019 para combatir la deforestación en departamentos amazónicos del sureste de Colombia, uno de los países más biodiversos del mundo.

El ministro atribuyó la pérdida de bosques en estas regiones al cultivo de hoja de coca, materia prima de la cocaína, y a la ganadería que serviría de fuente de financiación a rebeldes que se marginaron del pacto de paz de 2016 con las FARC, al mando de alias Gentil Duarte.

“Los criminales han intentado acabar con zonas de nuestros parques nacionales deforestando, ocasionando incendios y construyendo vías de acceso de manera ilegal en muchas ocasiones con el objetivo de cultivar coca”, dijo.

Para combatir el narcotráfico, el gobierno insiste en retomar las fumigaciones aéreas con glifosato, rechazadas por los campesinos cocaleros que alegan falta de alternativas, y suspendidas por la justicia por potenciales daños a la salud y al medioambiente.

En el marco de la Campaña Artemisa la fuerza pública asegura haber “recuperado” 6.165 hectáreas de bosque y capturado a 56 personas por delitos ambientales.

El año pasado, Colombia perdió 159.000 hectáreas de bosque por la deforestación -un área similar a la que ocupa una ciudad de más de 12 millones de habitantes como Sao Paulo- contra 197.159 en 2018, principalmente en la Amazonía.