Recuerdos de una poeta guajira

Recuerdos de una poeta guajira

Ella nació en este desierto de La Guajira, en este universo de mar, de arena y de sol. 

Por Pepe Palacio Coronado 

El municipio de Uribia, ubicado en el extremo norte del país, tiene un verdadero potencial humano, económico, turístico y cultural. Desde el punto de vista geográfico, su territorio representa una de las mejores esquinas de América.  

Este es el reino de los indígenas wayuu. Representan la etnia más numerosa del país. Por eso bautizamos la cabecera municipal de Uribía como la Capital Indígena de Colombia.  

Este escenario es una maravillosa fuente de energía, que es generada por vientos y el sol. 

Así mismo, en esta cabeza de la península de La Guajira están los más desconocidos y deslumbrantes sitios turísticos. 

En este marco geográfico, nació y se desarrollaron los sueños de una de las mujeres valiosas del departamento de La Guajira. 

Se trata de la educadora, poeta, escritora, gestora cultural y líder cívica, María Idalides Plata. 

Ella nació en este desierto de La Guajira, en este universo de mar, de arena y de sol, el 15 de septiembre de 1942. 

Heredó el don de la palabra de su abuelo, el abogado Emiliano Plata. 

De niña cursó sus estudios primarios en Riohacha, interna en el Colegio privado María Auxiliadora, de Emilia Gumersinda, donde siempre ocupó los primeros puestos. La secundaria la realizó en la Escuela Normal Nacional de Uribía. 

María Idalides Plata siempre fue muy disciplinada y comprometida con sus estudios y con todo lo que hacía. Y su mayor aporte hacía futuro sería en el sector educativo de su municipio. 

Trabajó dos años con el grado quinto en la Escuela Urbana de Riohacha. Y con base en esa experiencia, María Idalides Plata se fue a continuar sus estudios superiores en el Centro Piloto de Educación Rural Femenina de Usaquén, en Cundinamarca.

Allí obtuvo el título de Especialista en Educación Fundamental para el Desarrollo Comunitario. Al terminar sus estudios, se ubicó en Uribía en la Escuela Normal Nacional, como profesora y coordinadora de la práctica docente. Allí desempeñó la docencia durante 10 años. 

En el año 1978, es llamada por la Gobernación de La Guajira para ejercer la función de Supervisora de Educación Departamental, cargo que desempeñó durante 23 años. 

Respecto a sus cualidades y a su vocación como maestra, la señora María Idalides Plata de Brugés es recordada por varias cohortes de egresados, compañeras de trabajo y por toda la ciudadanía uribiera como “Maestra de Maestras”. 

En el año 1967, la señora María Idalides Plata de Brugés contrae matrimonio con el señor Eleazar Samuel Brugés Campo (hoy abogado de profesión, quien se desempeñó en diversos cargos públicos en el municipio de Uribia). De esta unión nacieron cuatro hijas: Ella Rosario (fallecida) María Idalides, Jackelin y Erika Alicia Brugés Plata. También adoptaron un hijo, que fortaleció aún más su unión matrimonial: José Antonio Reverol Guerra. 

Al hablar de María Idalides Plata de Brugés, es pertinente resaltar que siempre fue una mujer generosa, franca, sincera, excelente persona, excelente pedagoga, excelente miembro de familia, una mujer ejemplar que sobresalía por su elegancia y que se acomodaba a todas las circunstancias y situaciones difíciles que se le presentaban. 

Era tan buena anfitriona y guía excepcional que todos sus amigos, hombres y mujeres, coinciden en que visitar Uribia y no con verse y conversar con María Idalides era casi igual a no haber ido.

De igual manera, ella le asignaba una importancia capital a su hogar: adoraba a sus hijas y a su esposo, con quien comenzó a urdir una historia de amistad y simpatía desde que era niña. 

En otras de sus facetas importantes, María Idalides consagró parte de su vida a la investigación y a escribir sobre la cultura de La Guajira y, particularmente, sobre la etnia wayuu. 

Entre sus obras publicadas se destacan los libros Uribia, tierra de mis sueños (1999), Costumbres y tradiciones del grupo étnico wayuu, ensayo que participó en el primer concurso “La Guajira 35 años”. 

Además, dejó varios libros literarios y varias investigaciones que aún están inéditas. 

Esta mujer vigorosa, perteneciente al Clan Sapuana, fue la fundadora del Festival de la Cultura wayuu en 1985 y su presidenta durante varios años. 

Por el hecho de haber nacido 7 años después de la fundación de Uribia (1935), ella fue testigo de primera línea de la evolución de su pueblo, del cual fue estandarte. De ahí que estuvo presente en las organizaciones más importantes en pro del desarrollo de Uribia. No hay duda: fue una aguerrida líder cívica y comunitaria, que dejó una huella imborrable en su comunidad. 

Fue la uribiera más multifacética que hayamos conocido, la que trascendió la época que le correspondió vivir.

Fue la uribiera que consagró su vida al servicio de la sociedad. La razón: ella transmitía por los poros el amor por su terruño.

Los amigos y amigas que ella y su esposo tienen regados por Uribia, el resto de La Guajira y el país la recuerdan como una mujer elegante de alma poética, de una personalidad recia y una hospitalidad inigualable. 

La recuerdan también como la dama del sombrero, prenda que utilizó mucho en su vestir.

María Idalides falleció el 22 de abril del año 2021, a la edad de 78 años. 

La maestra, la poeta, la escritora, la gestora cultural y dirigente cívica de Uribía no solo dejó bellos recuerdos. También dejó un legado y abrió un camino para las nuevas generaciones de uribieros que quieran contribuir al desarrollo de este municipio, que es la tierra del sol y la Capital Indígena de Colombia.